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El socialismo del Siglo XXI y el hiper-presidencialismo

Escrito por H.Salgado.

 

Texto tomado de mi último libro “El sistema presidencial en América Latina – Del caudillismo autocrático al hiper-presidencialismo constitucional”, segunda parte, pp. 82 y siguientes. (Publicación de CEP, Quito, 2017).

 

EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI Y EL HIPER-PRESIDENCIALISMO

Hernán Salgado Pesantes

 

Para afrontar los múltiples problemas de política, de gobierno y de la sociedad que no se solucionaron en el siglo XX y como una receta “nueva”, en algunos países -como es el caso del Ecuador-, se recurrió al hiper-presidencialismo. Ironizo aquello de “nuevo o nueva” porque en realidad –bajo un detenido análisis y paciente lectura- se llega a la conclusión que no lo es, salvo la etiqueta o denominación; ¿hechos políticos nuevos?, es un decir.

 

Sea como fuere, las soluciones políticas aparecen encubiertas con el manto ideológico del socialismo del siglo XXI. A pesar de todo lo que se ha escrito y debatido sobre esta forma de socialismo, dicho socialismo se presenta como una ideología imprecisa en su contenido, de interpretación difusa y de construcción inacabada.

 

Debemos entender –y así lo han señalado sus adherentes- que este socialismo pretende ser diferente del socialismo marxista-leninista de la Unión Soviética y de sus países satélites; por ello este socialismo aparece con su marco cronológico del siglo XXI, lo cual sirve para alejar la carga negativa de sus errores pasados. Para entonces tampoco faltaron países inconformes con una forma de avasallamiento, como la antigua Checoslovaquia y Hungría que buscaron el rostro humano del socialismo comunista.[1]

 

Suele señalarse que corresponde al sociólogo alemán Heinz Dieterich el uso de esta denominación a finales del siglo pasado, quien se propuso actualizar los postulados marxistas pero sin alterar las cuestiones básicas del pensamiento de Marx, como la lucha de clases. Dieterich elabora propuestas teóricas en el ámbito de la economía política y en el campo de la participación democrática de la ciudadanía para construir una sociedad libre de explotación.

 

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¿Guardianes o sepultureros de la Constitución de 2008?

Escrito por H.Salgado.

¿GUARDIANES O SEPULTUREROS DE LA CONSTITUCIÓN 2008?

PRIMER BALANCE DE LA JUSTICIA CONSTITUCIONAL ECUATORIANA [1]

Hernán Salgado Pesantes



SUMARIO


1.-Primera ruptura de la flamante Constitución.-2. La autoproclamada “Corte” como órgano de consulta.- 3. Guardianes que buscan el escudo de la inmunidad.- 4. Guardianes que desconocen a los derechos su directa e inmediata aplicación.- 5. ¿Cómo entender la probidad de los jueces que exige la Constitución? 6. Jueces independientes e imparciales como guardianes de la Constitución.- Conclusión.


RESUMEN


Desde la vigencia de la actual Constitución del Ecuador (20 de octubre de 2008) ha transcurrido un tiempo suficiente para evaluar el desempeño institucional. Este análisis se centra en la justicia constitucional y se observa que la actuación de la autoproclamada “Corte Constitucional en transición” se ha desenvuelto con menosprecio de las normas constitucionales, con una clara inclinación a favorecer las decisiones del Presidente de la República. En este contexto se examinan las pretendidas atribuciones de ser un órgano de consulta, de tener inmunidad, la quiebra de la aplicación directa e inmediata de los derechos, la falta de independencia y de probidad. Este examen permite señalar que la Constitución garantista del Ecuador, en su primer periodo, no tuvo guardianes que cuiden su irrestricta aplicación.


Palabras clave: justicia constitucional, autoproclamada Corte Constitucional en transición, inmunidad, probidad, guardianes.

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El servilismo, un aliado del Poder

Escrito por Hernán Salgado Pesantes.


El servilismo, un aliado del Poder

Prof. Hernán Salgado Pesantes

 

En todos los tiempos se ha observado que el poder tiene una secta de devotos: de personas dedicadas con fervor a enaltecer a quienes ostentan poder. Esto da lugar el culto a la personalidad y aunque parezca paradójico no es al individuo como tal a quien “adoran” sino que es al poder encarnado en esa persona. Cuando un político ya no detenta el poder, todo el culto habrá concluido. Así lo enseña la historia humana.
En nuestro país la adulación y la sumisión son un mal crónico en que se desenvuelve el poder de los presidentes, lo que aumenta considerablemente cuando el poder es exorbitante y se desborda del estrecho cauce constitucional, peor aún cuando no existe la alternabilidad tan necesaria para oxigenar el Poder e incluso evitar toda clase de corrupción.
Hay que destacar que este comportamiento fortalece al presidencialismo, aunque sea transitoriamente, inclinándolo al despotismo. Los políticos que practican el servilismo para llegar o mantenerse en cargos de dirección u obtener otros beneficios incurren en actitudes negativas que no ayudan a quien ejerce la presidencia de la República, pues éste –en ese ambiente de aplauso y adulo permanente- poco a poco se aleja de la realidad política que le rodea y pierde contacto con ella; las políticas públicas que planifique pueden perder la eficacia que se pretende darles.
Esta mentalidad servil –característica de la mediocridad- quema tanto incienso a quien ejerce el mando que éste se convence de ser infalible y lo más grave: cualquier opinión disidente la considera deslealtad o “traición” a la patria misma. Se trata de un culto a la personalidad que destruye toda sana crítica a quienes ejercen el poder; el mayor antídoto para este mal político es desarrollar la conciencia cívica de los ciudadanos y de quienes ejercen cargos públicos.

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Papel del populismo en la construcción de la democracia

Escrito por Hernán Salgado Pesantes.

 

Papel del populismo en la construcción de la democracia

Prof. Hernán Salgado Pesantes


Respecto al papel del populismo –y por ende del neopopulismo-, la primera idea que surge es que el populismo ha contribuido a democratizar Latinoamérica al promover el sufragio popular e incorporar a sectores marginados y pobres, quienes además de estar excluidos solían ser indiferentes a la actividad política.
Lo expresado no es del todo exacto. La lucha por eliminar las restricciones del sufragio e ir hacia un sufragio de carácter universal se fue concretando paulatinamente –a partir de la segunda mitad del siglo XIX- tanto en Europa
8 La euforia de ser protagonistas de un cambio de siglo, más aún de un cambio de milenio, nos lleva a ver todo como “nuevo” y los “neo…” abundan, está al alcance de todos tal calificativo. Ciertamente que tal apreciación en algo se explica con el acelerado desarrollo de la tecnología a todo nivel.
como en el continente americano; dicho combate lo llevaron adelante, en general, las ideologías de izquierda.9
Concomitante con este hecho se produce un importante cambio en la organización de los partidos políticos de la época, éstos realizaban su actividad electoral en agrupaciones pequeñas (partidos de notables); con la promoción del sufragio universal se transforman en partidos de masas –a fines del siglo XIX-. Este tipo de organización, que fue impulsada por los movimientos socialistas y marxistas, abrió el camino para que los obreros y los sectores menos favorecidos de la sociedad participaran de modo activo en la vida política de sus países con miras al cambio social.
Fue este precedente el que democratizó la vida política de los Estados, en la medida en que se universalizó el sufragio y los derechos políticos fueron ampliados, al tiempo de fortalecer la actividad partidista. En América Latina, frente a la debilidad de los partidos políticos, los hechos descritos encuentran su realización en los movimientos populistas.